Científicos de distintos países contratados por la Universidad de Zaragoza diseñan nanodispositivos biodegradables para implantar en el organismo mediante una inyección, capaces de liberar fármacos para controlar el dolor crónico provocado por patologías como la ciática.
Este nuevo sistema permitirá suministrar en el organismo la dosis exacta de medicamentos durante el tiempo necesario, a diferencia de los dispositivos convencionales desarrollados hasta el momento que sólo permiten una liberación continuada, no modulada.
Además, la implantación de este nanodispositivo no requerirá una intervención quirúrgica, ya que se llevará a cabo a través de una simple inyección.
Para ello, el INA de la Universidad de Zaragoza cuenta con una financiación de 1,5 millones de euros para cinco años
Estos nanodispositivos se diseñarán con el objetivo de controlar el dolor crónico de enfermedades que requieren una liberación puntual de un fármaco, como la ciática o las molestias ocasionadas por problemas en las articulaciones.
Por ejemplo, según ha indicado Arruebo, el tratamiento médico de la ciática, que afecta a millones de personas en el mundo, se realiza con anestésicos que impiden al paciente el normal desarrollo de su actividad diaria.
Bajo los efectos de la medicación, estas personas no pueden trabajar o conducir, ha aclarado Arruebo, quien ha añadido que, con el nuevo sistema que se prevé desarrollar, no se limitará la actividad al suministrar la dosis adecuada en el lugar exacto.
Una vez implantados en el organismo, estos depósitos se activarán con una luz láser emitida desde el exterior que provocará la apertura de la membrana, permitiendo la liberación del fármaco.
En este proyecto se plantea el desarrollo de vehículos que transportan fármacos y que liberan sólo y exclusivamente dicho fármaco en el lugar necesitado de terapia y en el momento y con la duración precisa para ajustar las dosis a las necesidades en cada momento del paciente.
ResponderEliminarAsí se conseguirá un control temporal y espacial de la liberación de distintos fármacos. Esta tecnología permitiría al paciente o al médico decidir cuándo administrar el fármaco de una manera mínimamente invasiva y suministrar dosis terapéuticas durante el tiempo estrictamente necesario.